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Mar AndreuTerapeuta energética
Diario

Chakras · 15 de octubre de 2026

Los 7 chakras: qué son, dónde están y cómo equilibrarlos

Los siete chakras uno a uno: dónde está cada uno, su color, elemento, mantra y piedras, qué representa, cuándo pide atención y gestos sencillos para equilibrarlo.

Los 7 chakras son los siete centros de energía principales que, según las tradiciones de la India, se alinean a lo largo del cuerpo desde la base de la columna hasta la coronilla. Cada uno se asocia con un color, un elemento, un mantra y un aspecto de la vida: la seguridad, el disfrute, la confianza, el amor, la expresión, la claridad y la conexión. En esta guía los recorres uno a uno, con gestos sencillos para equilibrarlos.

Qué son los chakras

Chakra es una palabra sánscrita que significa «rueda» o «círculo», y designa los puntos donde, según el yoga y el tantra, la energía vital se concentra y se reparte. Se suelen imaginar como ruedas de luz que giran: cuando la energía fluye, el aspecto de la vida que representa cada una se vive con naturalidad; cuando se estanca, ese aspecto pide atención.

El sistema de siete chakras con los colores del arcoíris que se usa hoy es una adaptación moderna, sobre todo occidental, de aquellas tradiciones. Es un lenguaje simbólico y energético, no anatómico: los chakras no son órganos ni sirven para explicar lo que le ocurre al cuerpo físico.

En terapias energéticas como el péndulo hebreo o el Reiki, los chakras funcionan como un mapa. En una sesión de péndulo hebreo, por ejemplo, Mar equilibra los chakras como parte de la limpieza energética.

Los 7 chakras y sus colores

Estos son los siete chakras, de abajo arriba, con su nombre en sánscrito y su color:

  1. Chakra raíz (Muladhara): rojo.
  2. Chakra sacro (Svadhisthana): naranja.
  3. Chakra del plexo solar (Manipura): amarillo.
  4. Chakra del corazón (Anahata): verde.
  5. Chakra de la garganta (Vishuddha): azul.
  6. Chakra del tercer ojo (Ajna): añil.
  7. Chakra corona (Sahasrara): violeta.

1. Chakra raíz (Muladhara): seguridad y raíces

El chakra raíz es el primero de los siete y se relaciona con la seguridad, la estabilidad y la sensación de tener los pies en la tierra.

  • Dónde está: en la base de la columna.
  • Color: rojo.
  • Elemento: tierra.
  • Mantra: LAM.
  • Piedras: jaspe rojo, ónix y turmalina negra.
  • Afirmación: «Estoy a salvo. Confío en la vida».

Qué representa. Es la base de todo el sistema: tiene que ver con sentir que lo básico está cubierto (la casa, el trabajo, el sustento) y con confiar en la vida. En equilibrio, te sientes en tu sitio y con suelo firme bajo los pies.

Señales de que pide atención. Vivir en modo alerta, con preocupaciones constantes por la casa, el trabajo o el dinero, y con la sensación de que nunca terminas de recargar las pilas.

Gestos sencillos: camina sin zapatos sobre tierra, hierba o arena unos minutos al día; respira contando 4 al tomar aire y 6 al soltarlo; y ordena un rincón de tu casa, porque el orden de fuera también calma por dentro.

2. Chakra sacro (Svadhisthana): disfrute y creatividad

El chakra sacro es el segundo centro y se asocia con el disfrute, las emociones y la creatividad.

  • Dónde está: bajo el ombligo.
  • Color: naranja.
  • Elemento: agua.
  • Mantra: VAM.
  • Piedras: cornalina y piedra luna.
  • Afirmación: «Me permito disfrutar y sentir».

Qué representa. Es el centro del placer sencillo, de la capacidad de sentir y de dejar fluir las ideas. En equilibrio, disfrutas de lo pequeño, te permites sentir y la creatividad sale sola.

Señales de que pide atención. Haber aparcado el disfrute, guardarte lo que sientes en lugar de dejarlo salir y notar que las ganas y la creatividad están en pausa.

Gestos sencillos: regálate cada día un pequeño placer sin culpa, como música, un baño o un paseo; baila una canción entera, como si nadie te viera; y date una ducha con atención plena, sintiendo el agua, que es su elemento.

3. Chakra del plexo solar (Manipura): confianza y fuerza personal

El chakra del plexo solar es el tercero y se relaciona con la confianza en ti, las decisiones y la fuerza personal.

  • Dónde está: en la boca del estómago.
  • Color: amarillo.
  • Elemento: fuego.
  • Mantra: RAM.
  • Piedras: citrino y ojo de tigre.
  • Afirmación: «Confío en mí y en mis decisiones».

Qué representa. Es tu centro de voluntad: la capacidad de decidir, de poner límites y de ocupar tu lugar. En equilibrio, confías en ti, decides con calma y dices «no» sin sentir culpa.

Señales de que pide atención. Dudar de tu propio criterio incluso en lo pequeño, cargar con responsabilidades que no te corresponden y quedarte sin fuerza para lo tuyo.

Gestos sencillos: antes de decidir, coloca la mano sobre la boca del estómago y respira tres veces; escribe cada noche tres cosas que has hecho bien, por pequeñas que sean; y practica un «no» amable ante algo que no te toca.

4. Chakra del corazón (Anahata): amor y relaciones

El chakra del corazón es el cuarto, el punto de unión entre los tres chakras inferiores y los tres superiores, y se asocia con el amor, las relaciones y el perdón.

  • Dónde está: en el centro del pecho.
  • Color: verde.
  • Elemento: aire.
  • Mantra: YAM.
  • Piedras: cuarzo rosa y aventurina verde.
  • Afirmación: «Doy y recibo amor con libertad».

Qué representa. Es el centro del cariño hacia los demás y hacia ti, de la compasión y de la capacidad de perdonar. En equilibrio, das y recibes en la misma medida y te tratas con la misma ternura que a quienes quieres.

Señales de que pide atención. Dar mucho y recibir poco, que te cueste pedir ayuda o dejarte cuidar, o sentir que hay una herida que todavía pide ser escuchada.

Gestos sencillos: escribe una carta, que no hace falta enviar, a esa persona con la que algo quedó pendiente; deja que alguien te ayude esta semana, aunque sea con algo pequeño; y, al despertar, lleva la mano al pecho y agradece una cosa. Si este centro te pide calma, una sesión de Reiki es un espacio para dejarte cuidar y soltar tensiones.

5. Chakra de la garganta (Vishuddha): expresión y verdad

El chakra de la garganta es el quinto y se relaciona con la expresión, la comunicación y la verdad personal.

  • Dónde está: en la garganta.
  • Color: azul.
  • Elemento: éter.
  • Mantra: HAM.
  • Piedras: aguamarina y sodalita.
  • Afirmación: «Expreso mi verdad con calma».

Qué representa. Es el puente entre lo que sientes y lo que dices. En equilibrio, expresas lo que piensas con calma y claridad, y notas que te escucha quien te importa.

Señales de que pide atención. Callarte cosas por no molestar o por evitar conflictos, y sentir que no consigues explicarte como te gustaría o que no te escuchan.

Gestos sencillos: di en voz alta, aunque sea a solas, eso que te estás callando; canta o tararea, porque la voz es la herramienta de este centro; y escribe sin filtro durante cinco minutos lo que piensas.

6. Chakra del tercer ojo (Ajna): claridad e intuición

El chakra del tercer ojo es el sexto y se asocia con la claridad mental, la intuición y la capacidad de ver más allá de lo evidente.

  • Dónde está: en el entrecejo.
  • Color: añil.
  • Elemento: luz.
  • Mantra: OM.
  • Piedras: amatista y lapislázuli.
  • Afirmación: «Confío en lo que siento y veo con claridad».

Qué representa. Es el centro de la percepción y de la intuición. En equilibrio, ves con claridad, confías en tu voz interior y la mente sabe parar cuando lo necesitas.

Señales de que pide atención. Una mente que no para, muchas vueltas a las cosas y poca claridad para ver qué camino tomar.

Gestos sencillos: aparca las pantallas un rato antes de acostarte; anota en un papel lo que te da vueltas al final del día, para soltarlo; y medita cinco minutos con la atención puesta en el entrecejo.

7. Chakra corona (Sahasrara): conexión y sentido

El chakra corona es el séptimo y último, y se relaciona con la conexión espiritual y con la sensación de que la vida tiene sentido.

  • Dónde está: en la coronilla.
  • Color: violeta (a veces también blanco).
  • Elemento: consciencia.
  • Mantra: el silencio.
  • Piedras: cuarzo blanco y amatista.
  • Afirmación: «Estoy en conexión con todo lo que soy».

Qué representa. Es el centro de la conexión contigo, con los demás y con algo más grande, lo llames como lo llames. En equilibrio, sientes que lo que haces tiene sentido.

Señales de que pide atención. Vivir en piloto automático, con la sensación de que te falta un propósito o de que has perdido la conexión contigo.

Gestos sencillos: regálate cinco minutos de silencio al día, sin pantallas; sal a mirar el cielo o el mar sin hacer nada más; y pregúntate cada noche qué ha tenido sentido hoy.

Qué significa tener un chakra bloqueado

Decir que un chakra está «bloqueado» es una forma de expresar que su energía no fluye con facilidad y que el aspecto de la vida que representa necesita atención. No es algo grave ni definitivo: los chakras cambian con las etapas, y es normal que uno pida más cuidado en una época de cambios y otro en un momento tranquilo.

Tampoco es un término médico. Aquí hablamos del aspecto emocional y vital que tradicionalmente se asocia a cada chakra, no del cuerpo físico. Si algo te preocupa a nivel físico o emocional, consulta con profesionales: el trabajo con los chakras complementa, nunca sustituye, la atención médica o psicológica.

Cómo equilibrar los chakras en tu día a día

Equilibrar los chakras es, sobre todo, una cuestión de atención y constancia: pequeños gestos repetidos que devuelven la energía a su cauce. Estos son los más sencillos:

  • Respira con consciencia. Unos minutos al día de respiración lenta son la base de todo lo demás.
  • Usa el sonido. Repite los mantras de abajo arriba (LAM, VAM, RAM, YAM, HAM y OM) y termina con un minuto de silencio.
  • Rodéate de su color. Una prenda, una vela o una flor del color del chakra que quieres cuidar te sirven de recordatorio.
  • Lleva una piedra contigo. No hace magia por sí sola, pero te ayuda a volver a tu intención a lo largo del día.
  • Repite su afirmación. Elige la del centro que más te pide atención y dila en voz alta por la mañana.
  • Sal a la naturaleza. Tierra, agua, sol y aire: los elementos de los chakras están ahí fuera.

Una meditación de siete minutos

Esta meditación recorre los siete chakras en siete minutos, uno por cada centro. Siéntate con la espalda recta y empieza por la raíz: lleva la atención a su lugar, imagina su color, repite su mantra en voz baja unas cuantas veces y pasa al siguiente. Al llegar a la corona, quédate simplemente en silencio. Antes de levantarte, respira hondo tres veces.

Cuándo pedir acompañamiento

Conviene pedir acompañamiento cuando sientes que varios centros piden atención a la vez o que, por tu cuenta, no consigues soltar lo que se ha acumulado. En el péndulo hebreo, Mar localiza bloqueos y armoniza los chakras; en el Reiki, coloca las manos sobre distintas zonas del cuerpo, sin presión, para que te relajes en profundidad; y en la sanación cuántica trabaja sobre la información que se queda atascada en tu campo energético. Si no sabes por dónde empezar, puedes reservar una sesión y comentarlo con ella.

Haz el test: ¿qué chakra tienes bloqueado?

Para saber qué centro te pide más atención ahora mismo, puedes hacer el test de energía gratuito. Son dieciocho preguntas de un toque, unos tres minutos: catorce sobre tus chakras (dos por centro), un mapa para marcar dónde notas tensión y unas pocas sobre lo que quieres recuperar, tu casa y tus animales. Al terminar recibes una lectura orientativa con el chakra que más pide cuidado, tres gestos para empezar hoy y la sesión que mejor encaja contigo. Además calcula tu número de vida, que puedes completar con la guía del número de vida.

Cada chakra cuenta una parte de tu historia: escucharlos es otra forma de escucharte.

Recuerda que es una lectura basada en tus respuestas: te da pistas para cuidarte, pero complementa, nunca sustituye, la atención médica o psicológica.

Preguntas frecuentes

Los chakras son centros de energía que, según las tradiciones del yoga y del tantra de la India, se sitúan a lo largo del cuerpo, desde la base de la columna hasta la coronilla. La palabra significa «rueda» en sánscrito. Cada chakra se asocia con un color, un elemento, un mantra y un aspecto de la vida emocional, y sirven de mapa en terapias como el Reiki o el péndulo hebreo.

De abajo arriba: raíz o Muladhara (rojo), sacro o Svadhisthana (naranja), plexo solar o Manipura (amarillo), corazón o Anahata (verde), garganta o Vishuddha (azul), tercer ojo o Ajna (añil) y corona o Sahasrara (violeta, a veces blanco). Los colores siguen el orden del arcoíris, una forma moderna de representarlos que ayuda a recordarlos.

Significa que la energía de ese centro no fluye con facilidad y que el aspecto de la vida que representa pide atención: la seguridad, el disfrute, la confianza, el amor, la expresión, la claridad o la conexión. No es un concepto médico ni algo permanente. Suele cambiar con las etapas de la vida y se puede acompañar con gestos sencillos y constantes.

Con atención y constancia. La respiración consciente, los mantras de cada chakra, las afirmaciones, la meditación, el contacto con la naturaleza y algunos gestos cotidianos ayudan a que la energía circule. Si buscas un acompañamiento más profundo, terapias como el péndulo hebreo o el Reiki trabajan directamente sobre los chakras para armonizarlos.

Una forma sencilla es observar qué aspecto de tu vida te pide más atención ahora: si es la seguridad, mira la raíz; si es expresarte, la garganta. También puedes hacer el test de energía gratuito de la web: en unos tres minutos te indica qué centro está más apagado y te propone gestos para empezar. Es una lectura orientativa, basada en tus respuestas.

En la tradición energética, cada piedra se asocia con la vibración de un chakra: el jaspe rojo con la raíz, la cornalina con el sacro, el citrino con el plexo solar, el cuarzo rosa con el corazón, la aguamarina con la garganta, la amatista con el tercer ojo y el cuarzo blanco con la corona. Úsalas como apoyo para tu intención, no como solución por sí solas.

Cada chakra tiene un sonido semilla o bija mantra: LAM para la raíz, VAM para el sacro, RAM para el plexo solar, YAM para el corazón, HAM para la garganta y OM para el tercer ojo. La corona se asocia con el silencio. Puedes repetirlos de abajo arriba, con voz suave, como una meditación breve de unos minutos.

Las terapias energéticas son complementarias y no sustituyen el diagnóstico ni el tratamiento médico o psicológico.

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